Sábado 27/07 de 15 a 17 hs.
La autora de Lesath, Tiffany Calligaris, vendrá a la librería para encontrarse con su público pero también para experimentar qué se siente ser «Librero x 1 día».
Ella aconsejará, a partir de todo lo que sabe, imagina o ha leído, el mejor libro para cada cliente en el local de Unicenter. También contaremos con la presencia de Adhara.
Tiffany acaba de presentar la segunda parte de Lesath, El trono vacío y su participación en nuestro ciclo es parte de una apretada agenda que está desarrollando actualmente. Más info aquí.
viernes, 19 de julio de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
Martín Jáuregui, el autor de "Geografías Argentinas" e "Historias de mi País", va a estar en la boutique de Unicenter dando asesoramiento y consejos de lectura. ¡Animate a pedirle alguna sugerencia y llevate mejor libro para vos! El sábado 22 de junio desde las 15.00 hs.
boutique del libro Unicenter. Av. Paraná 3745 Local 3169 Unicenter Shopping 3º Nivel 4717-4873 - unicenter@boutiquedellibro.com.ar - www.facebook.com/boutiquedellibrounicenter
martes, 11 de junio de 2013
El Pequeño Vampiro - Joann Sfar
Joann
Sfar es una de las principales figuras de la BD (la historieta
francófona se llama Bande
Dessinée). Se lo
cuenta entre las estrellas de la renovación del cómic francés de
la última década y media, junto a David B., Christophe Blain y
otros guionistas-ilustradores poco conocidos en estas latitudes.
Afortunadamente, la editorial Océano ha editado recientemente seis
de los siete volúmenes que componen la serie “Pequeño Vampiro”.
Miguel
y los monstruos
Miguel es un
huérfano un tanto solitario que vive con sus abuelos. Al despertarse
una mañana descubre que alguien ha hecho sus deberes. Desconcertado,
empieza una relación epistolar a través de su cuaderno de escuela
con su futuro mejor amigo: Pequeño Vampiro. Durante la noche, Miguel
y su amigo vampiro viven en un mundo plagado de monstruos, muertos
vivos y fantasmas que no son tan terribles como le habían contado.
Pequeño
Vampiro es una fábula sobre la amistad, sobre la infancia (a
diferencia de Peter Pan, el niño vampiro tiene una personalidad
madura y profunda pero por su condición no puede crecer), y, sobre
todo, sobre lo distinto.
A diferencia
de los adultos (con algunas excepciones), esos monstruos que
supuestamente viven en el mundo de las pesadillas, a los ojos de
Miguel tienen la oportunidad de ser algo más. No personas, eso sería
imposible y, salvo Pequeño Vampiro, tampoco desean serlo; para
Miguel son algo mucho más importante: son sus amigos.
Pequeño Vampiro y la Sociedad Protectora de Perros – Joann Sfar
"- Miguel podrías adoptarlos tú.
- No, no creo que mis abuelos quieran tener tres perros.
Pero vayamos a mi casa. Podremos pensar con calma.
- ¿De verdad? ¿podemos ir todos a tu casa?
- Los tres monstruos no... Ya sé qué haremos."
Tres perros
desamparados huyen de unos oscuros personajes. Para su suerte, y
desgracia de sus perseguidores, terminan en la vieja mansión
embrujada del Capitán. Miguel y Pequeño Vampiro deciden auxiliarlos
con la ayuda de los monstruos.
Sin caer en
sentimentalismos, y con una buena cantidad de enredos y humor
grotesco, Sfar les cuenta a los chicos qué sienten los perros de
prueba en los laboratorios de cosméticos. Un tanto triste pero
encantadora, esta historia sirve para pensar con ellos el duro tema
del maltrato de animales sin caer en golpes bajos o argumentos
innecesariamente complejos, y con una trama entretenida y una
ilustración genial.
“Pequeño
Vampiro y la sociedad protectora de perros” Joann Sfar
Océano
Travesía (2012)
Tapa
dura 22,5 x 29,5 cm
30
pág. $88,00*
Pequeño Vampiro y los Santacloses Verdes – Joann Sfar
“Miguel no cree en Santa Clós. Su abuelo siempre le ha dicho que es sólo un lindo cuento. Pero el Capitán de los Muertos afirma que sí existe. Pequeño Vampiro y Miguel deciden averiguar la verdad. Se sorprenderán cuando descubran, en lugar de un hombre regordete y bonachón vestido de rojo, a un gigante de 20 metros de altura!!!”
Miguel está
festejando Janucá y en su casa su abuelo le ha contado, ya, que
Santa Claus no existe. Sin embargo, cuando llega a la gran mansión
del Capitán todos parecen pensar lo contrario. Él y Pequeño
Vampiro inician una curiosa pesquisa que los llevará a un mundo a la
vez maravilloso y lleno de peligro. Este volumen es una deliciosa
fábula sobre la fantasía y los deseos de los niños. Con colores en
acuarela y escenas sorprendentes, gráficamente es el tomo más
logrado de todos. Un gusto de leer y releer.
“Pequeño Vampiro y los santacloses verdes” Joann Sfar
“Pequeño Vampiro y los santacloses verdes” Joann Sfar
Océano
Travesía (2012)
Tapa
dura 22,5 x 29,5 cm
32
pág. $75,00*
Pequeño Vampiro y el Sueño de Tokio – Joann Sfar
“Pequeño Vampiro encuentra a Miguel entretenido con juguetes japoneses y leyendo manga. Miguel ya ha decidido que, cuando sea grande, ¡será autor de manga! Eso hace que Pequeño Vampiro se dé cuenta de que él nunca será grande y de que peligra su amistad con Miguel. Deprimido se acuesta en su ataúd, y sus sueños lo llevan a Japón...”
Miguel le presta a
Pequeño Vampiro parte de su colección de mangas. Deslumbrado por la
novedad, el niño de la noche sueña con un Tokio poblado por
criaturas misteriosas, donde lo extraordinario es normal, y lo normal
es mucho más que algo curioso. En esta entrega, Joan Sfarr se
permite pensar con imágenes, por medio de una narración onírica
con tonos de fábula, cierta cotidianidad de la cultura japonesa
contemporánea en clave crítica. No nos olvidemos que es una genial,
cómica, y hermosa narración infantil, pero que también es
especialmente legible por adultos que, como uno, disfrutan de una
buena dosis de humor en sus cómics y, vamos, no le tienen miedo a la
categoría reduccionista y estéril de “lo infantil”. Los que sí,
bueno, les recomendamos que lo lean a escondidas, vale la pena. Lo
podemos envolver para regalo, si quieren.
Gabriel Falcone
lunes, 3 de junio de 2013
30 años de la Boutique. 30 años, que no es nada
Juro que no sé cómo
hicimos para llegar hasta acá. Nunca pensé que con la Boutique podíamos alcanzar
los treinta años de vida: la Boutique es mi relación más estable. No podría
trabajar de otra cosa. Aquí tengo a la
literatura, la música, la plástica y los amigos. Aquí está Sombra –la
dueña secreta de la librería- recorriendo los pasillos y dejándose
acariciar.
Pero la Boutique ya
no es mía. Después de treinta años, es algo que me trasciende. Es de los
clientes y de los que trabajan acá. De los corredores de libros y la gente del
bar. Y del barrio, y del croto de la cuadra, y de la gente que entra a
chusmear.
Empezamos con la
librería a media cuadra del local actual, en la esquina de Chacabuco y 9 de
julio. En 1995 nos mudamos a Chacabuco 459. Nos hacía falta más espacio porque
queríamos hacer más cosas; necesitábamos hacerlas. Con los libros llegaron los
escritores. Después de los escritores, los músicos, los fotógrafos, los
cineastas y los artistas plásticos. Ellos también son la Boutique. La tomaron
por asalto, en un asedio silencioso pero sin
pausa.
Quiero agradecer
(así, en primera persona) a mi barrio y a sus vecinos. Llevamos treinta años
atendiendo a abuelos, padres e hijos de una misma familia. Eso nos enorgullece.
El barrio es el que sostiene a la Boutique. El barrio no se elige. Te
toca.
La gente de San
Isidro está lejos del estereotipo propio del porteño. Es un lugar lleno de
talento. Desde la Boutique siempre le hicimos el aguante a los artistas locales.
Todos aquellos que llegaron con ideas, carteles, libros de ediciones propias,
Cds y arte para mostrar, lo saben.
También tenemos una
deuda enorme con las editoriales que nos sostuvieron durante tiempo, en una
forma de apoyo tácito pero fiel, prestándonos sus escritores. Hubo noches de
presentaciones de libros que no van a borrarse de la memoria de los que
estuvieron. Y maravillosos asados
con escritores. De la lista de invitados -que es enorme- vamos a nombrar solo a
algunos de los más entrañables: Gelman, Sabato, Maitena, Castillo, Gambaro,
Fontanarrosa, Saramago, Orozco, Benedetti, Montero, Bioy, Vázquez Montalbán y
Quino.
Cumplimos treinta
años de Boutique y treinta años de democracia. Empezamos junto con Alfonsín. Nos
gusta creer que somos hijos de nuestra época. Que representamos algo del
zeitgeist de la Argentina de estos años: la pasión por el debate y la
diferencia, la independencia como tarea. En estos años tratamos de que nadie nos
dijera lo que teníamos que pensar ni lo que teníamos que hacer. Esto nos costó
(nos va a seguir costando) muchos
amigos.
Más allá de nuestras
ideas, con nuestros invitados abrimos un abanico ideológico amplio. Estuvieron
Osvaldo Bayer, Marcos Aguinis, Miguel Bonasso, Félix Luna, Rodolfo Anguita,
Daniel Santoro, José Pablo Feinmann, Andrés Oppenheimer… y siguen las firmas.
Las izquierdas, las derechas y los centros tuvieron un lugar aquí. Con los años,
fuimos tomando nuestra posición. Pero nunca le regalamos este espacio a la
política: hicimos política, que es otra
cosa.
Nuestros libreros
siempre fueron gente joven. Hay excelentes libreros jóvenes. Muchos de los que
hoy están en el mundo del libro o del arte se formaron acá. Eso nos enorgullece.
Detestamos esa idea romántica del viejo librero que lucha contra el sistema. Los
libreros de culto siempre están por cerrar su librería, nunca pagan el alquiler
y quieren encajarle Gombrowicz a todo el
mundo.
La Boutique es como
el jazz: un desorden rigurosamente organizado. Tenemos la creencia de los
libros, que incluye a todas las religiones y a todos los ateísmos. Nunca dejamos
de reírnos: de los libros, de los escritores, de las modas, de nosotros mismos.
En estos treinta años aprendimos que sin risa no hay
supervivencia.
Brindemos juntos por
los buenos vinos compartidos. Por la pared escrachada y graffiteada, por las
largas charlas, por las bellas mujeres que pasaron por esta Boutique, por las
parejas que se formaron acá.
Por los años que van a
venir.
La pasamos bien juntos,
¿no?
Muchas
gracias.
Fernando Pérez
Morales
Junio de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
Elizabeth Costello - J.M. Coetzee
“Es una escritora, no una pensadora. Escritores y pensadores: la noche y el día. No, la noche y el día no: los peces y las aves. Pero ¿qué es ella, un pez o un ave?”
Si se nos
permite una interpretación paradójica y caprichosa de una de las
frases más curiosas del capítulo que abre este libro, Coetzee es
una especie de pez volador. Es un escritor, un excelente escritor por
cierto, pero también un pensador.
En
“Elizabeth Costello, ocho lecciones” -el subtítulo no está en
la tapa- leemos claramente esa “doble pertenencia”. Una anciana
escritora que viaja por el mundo dando lecturas y a quien vamos
conociendo de a poco, de manera fragmentaria, anti-biográfica. Es
que realmente no conocemos a nadie en la manera en que se nos han
narrado las biografías, desde el nacimiento hasta la muerte, como en
una novela. El procedimiento de Coeztee intercala escenas construidas
con elementos austeros y significativos, con monólogos y diálogos
que son auténticas gestas intelectuales.
Vegetariana
militante, feminista sin prejuicios, madre ausente, escritora
impertinente, las reflexiones de Costello no se limitan, ni mucho
menos, al arte de narrar. Sutilmente, a través de ellas, va
exponiendo la vida de la protagonista, sus ideas, y su profunda
visión del mundo. Es imposible no tomarle cariño. Su melancólica
madurez y su coraje, escandidos en estas ocho excursiones al mundo
tan precariamente civilizado en el que vive, componen la verdadera
novela. Entretanto, nos permitimos entusiasmarnos con su valiosa
visión del mundo, y el poder de sus alocuciones. Y todo lo demás es
literatura.
Gabriel
Falcone
“Elizabeth
Costello” J. M. Coetzee
DeBolsillo!
Sudamericana (2012)
ISBN:
9789875668591
240
pág. $55,00*
*
Los precios y la disponibilidad están sujetos a cambio.
sábado, 11 de mayo de 2013
Mario Levrero
Jorge Mario Varlotta
Levrero fue, a la vez, Jorge Varlotta y Mario Levrero ¿Seudónimos,
heterónimos? No es posible hablar en esos términos cuando se trata
de la misma persona. Lo que pasó con Jorge,
o Mario, o Levrero (no nos compliquemos con cuestiones espinosas como
el concepto de “autor”) fue producto de su quehacer profesional.
![]() |
| Fuente: Ximenez, blog de Eduardo Abel Gimenez |
Levrero, sigamos con
Levrero mejor, se “hizo a sí mismo”. Pero no en el sentido del
hombre autorrealizado (el exitoso emprendedor a lo Henry Ford). Él
sufrió las dificultades de “convertirse en escritor”, una
vocación difícil cuando no se parte de una posición al menos
relativamente cómoda. Podríamos decir que Jorge era un buscavidas.
Fue librero, fotógrafo, autor de parapsicología, editor de una
revista de entretenimientos (componía palabras cruzadas y juegos),
publicista, y llegó a dirigir en Montevideo un taller de literatura.
Entretanto, como Varlotta jugaba con los géneros populares en una
especie de sátira ligera, y como Levrero escribía, desde cierta
dificultad, cierta agonía e inseguridad creativa, una literatura
íntima; ambos en una clave propia y distinta.
Cuando leemos sus
novelas y relatos de ficción nos enfrentamos con un material que
está fuera de cualquier género. Relatos de sueños, sueños
legibles, terriblemente legibles. Algunos son pura atmósfera, otros
un entretejido complejo de símbolos sutiles. La escritura de Levrero
es una de las posibilidades de narrar una interioridad rica, y lo
hace sin egolatría. En sus novelas por comodidad, esas donde
todo lo que haya entre tapa y tapa se sospecha novela, desde “El
Discurso Vacío” hasta la póstuma “La Novela Luminosa” el
mundo del relato onírico y el registro autobiográfico superponen
de manera magistral.
![]() |
| Fuente: blog Rincón de Oesido |
En su obra encontramos
frecuentemente un narrador perdido en el escenario de sus sueños.
Nos deja entrever la precariedad del decorado, las sombras de los
entretelones, la trastienda. Nos enfrentamos con el mundo de la
fantasía, los deseos crudos, la realidad del inconsciente donde lo
más propio aparece tan extraño y ajeno. Los protagonistas son
despojados de todas sus pertenencias, hasta de su propio ser. Y
nosotros presenciamos todo eso, entre la fascinación y el terror,
con la intuición de que quizás nosotros tampoco seamos dueños de
nada, ni de nosotros mismos.
Gabriel
Falcone
Caza de Conejos – Mario Levrero (ilus. Sonia Pulido)
“Caza de conejos”
no es una novela. No es un libro de cuentos, tampoco. Está cerca
de los juegos cortacianos al estilo de Cronopios. Condensa este
universo narrativo una estrecha unidad temática: cazadores, conejos,
arañas, osos, el bosque, el castillo, los guardabosques; todos se
encuentran en este espacio de maneras insólitas, imprevisibles.
Juegos de lenguaje, juegos sinestésicos, juegos meta-narrativos, no
parece faltar nada. Caza es una novela por juxtaposición. Muy
divertida, humorística y cruel, encuentra su poder narrativo
reforzado por las inteligentes y bellas ilustraciones de la española
Sonia Pulido. Tenemos como resultado una pieza única y, vale sonar
redundante: fanáticos de Levrero y, por favor, fanáticos de
Cortázar: NO ABSTENERSE. (pd.: de paso nos preguntamos con cierta
tristeza: “cuando el boom latinoamericano: ¿qué hacía Mario
Levrero tan lejos de París?”).
Gabriel
Falcone
“Caza
de conejos” Mario Levrero, ilustraciones de Sonia Pulido
Libros
del Zorro Rojo (2012)
168
pág. $190,00*
*
Los precios y la disponibilidad están sujetos a cambio.
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