jueves, 5 de enero de 2012
Cuatro Microcuentos, por Diana C.
La huida
¡Este clima infernal!...aplasta, no se puede respirar, ¡y ese insensato pensamiento que me anda rondando la cabeza! Revoloteando como una insistente mosca y aumenta cada vez mas mi desazón.
Que ocurrencia la mía,…esa, la de tomar ese ómnibus sin rumbo, sin destino fijo y aterrizar en este desesperante lugar, con este paisaje yermo y caliente. ¡Este indescifrable impulso que me lleva siempre a hacer macanas!
Es incuestionable que en esta huida, le debería haber dado más cabida a la meteorología para evitar caer en este clima de mierda. Menos mal que traje la guitarra; en estas soledades es una buena compañera.
Ese cielo rojo y parejo, pintado a brocha gorda es insoportable, cuánto más atractivo sería estar mirando una aurora boreal….ya estoy delirando…
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Rencor
Ese costurero de la vieja esta oliendo mal….voy a tener que hacerlo desaparecer…la bruja me sigue molestando aun después de muerta.
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Fin y comienzo
En ese crepúsculo de su vida tomo conciencia que nada lo completaba ya; cerraba el circulo un nuevo amanecer.
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El hombre del clavel
Estos malditos teléfonos…cuesta un triunfo conseguir con el numero deseado y sobre todo esa característica, 83, se corta o no da, este país de porquería, todo anda mal y si no consigo con Marta, otro sábado a la noche en blanco….mejor no pensarlo porque me
hundo, esta tristeza…esta soledad…en ese viejo departamento compartido durante tantos años. Mi padre muerto hace 25 años, mi madre hace 5 y ahora esta temida soledad, en la que solo hay recuerdos, fotos viejas y el piano con su mantilla, el viejo velador ahora valioso “art nuvó” le dicen..cuando era chica era una insoportable baratija que odiaba y me avergonzaba frente a las pocas compañeras de colegio que me visitaban…esos muebles de caoba oscura tan trabajados..ese viejo sillón del living que tantos recuerdos me traen….Ricardo, mi novio de la adolescencia , ¿dónde estarás?...justo cuando papá enfermó…tan larga y terrible enfermedad… él no toleró mi tristeza…lo descuidé por papá…y luego mamá y su melancolía…¡tantos años!......¿Otra vez equivocada?...¿y si no es Marta quién?…todas se casaron hace años….solo ella con su viudez es compañera…cines, teatros o sino acá, en el viejo departamento de Constitución…ese viejo ventanal mirando al mismo paredón de la calle Santiago del Estero…la cortina de macramé que mamá tejió…y ese viejo álbum…la foto con papá en Mar.del Plata….¡.Ah! por fin llama…Hola, ¿con Marta?...a perdone equivocado ¿Como? ¿que quería hablar conmigo?… ¿y porqué?...si le gusta mi voz…no nada que hacer esta noche…encontrarnos…una flor en el pelo…a las 9...un clavel blanco...si ese lugar…
Esta es la esquina…que nerviosa estoy; ¿no quedare ridícula a mis 50 años con esta flor?...aunque se usa, por suerte, este verano…¿como será?..¡.cuanta gente!...esa jovencita también está a la moda…lleva una flor como yo…y viste…se parece a un viejo vestido blanco con el que me fotografiaron en esa foto de Mar del Plata...es igual, tiene mi mismo peinado…recuerdo esa fiesta..Ricardo…ese vals….ahí se acerca un hombre con las características que me describió…¡¡y tiene un clavel!! es muy joven…no quiero que me vea…así era Ricardo, alto, moreno…se parece a él…¡¡es él!! Y se acerca a la jovencita…se saludan y parten…..
¡Hola!..Marta..si soy yo..estaba tratando de hablarte..¿Qué hago?..mirando el viejo álbum, esa foto con Ricardo y mi vestido blanco con el clavel en el pelo como se usaba por ahí…¿te acordás?.
¿Que me pasa?...nada..¿vamos al cine?
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miércoles, 23 de noviembre de 2011
Ya llegó la nueva novela de Ruiz Zafón
...un inquietante personaje visita la librería de Sempere y amenaza con desvelar un terrible secreto que lleva enterrado dos décadas en la oscura memoria de la ciudad...
lunes, 7 de noviembre de 2011
Un video sobre el nuevo libro de la colección "Ciencia que ladra", Científicos en el ring. Dice la contratapa. "En este libro presentaremos seis batallas campales entre auténticos colosos por acreditarse la paternidad sobre alguna invención."
jueves, 3 de noviembre de 2011
Nuestros lectores escriben cuentos
Continuando con nuestra nueva sección dedicada a nuestros lectores que a su vez escriben, presentamos a continuación un cuento cargado de enigma que nos ha enviado Nicolás Recupero.
Agradecemos su maravillosa colaboración con nuestra página y esperamos que nunca deje de escribir.
Recordamos la dirección de ésta sección, para aquellos que deseen enviarnos sus cuentos:
Él lo sabía
por Nicolás Recupero
Esa mañana despertó temprano, desayunó ligero y se fue al centro. El año de a poco terminaba. Las cosas estaban mejor. No. Habían empeorado. Sus padres lo sabían, su hermana lo sabía. Él lo sabía. Ya tenía pensado cómo hacerlo. Fue a esa librería que había visto una vez al pasar en taxi (desde entonces quiso entrar) y después de revisar la narrativa inglesa pasó a la norteamericana, encontró un ejemplar del libro que buscaba y lo pagó. Al salir fingió no dar rumbo a sus pasos por el simple y libertario placer de saberse hacedor de sus obras y no otro muñeco de los dioses, esos niños caprichosos con fuego en mano.
Al llegar encontró en la puerta algunas personas, todas muy relajadas –esperable. Charló con el portero un rato, inspeccionó con sutileza el terreno. Se percató del mediodía cuando ya lo abandonaba y decidió comer algo.
El reloj marcaba las cinco cuando dejó el pequeño restaurante (en la otra cuadra: vista perfecta a la puerta desde las mesas de la acera) y se cruzaron. El encuentro fue breve pero intenso; sintió un apetito inimitable, un ansia sexual que ningún orgasmo podría jamás encomiar, la fuerza de un dios que se crea desde el vacío. Gloria: antes fetiche discordante, fruta prohibida e inasible.
El éxtasis no lo había dejado de arrobar cuando se produjo el segundo encuentro. De nada sirven los detalles sobre el intervalo, así como nadie se preocupa por el espacio entre un suspiro y otro.
Era tarde.
Se detuvo a mitad de camino.
Entonces dijo lo que nunca nadie quiso que dijera.
-¡Mr. Lennon!
chwojnikd@hotmail.com
Motivo: Cuento Boutique del libroÉl lo sabía
por Nicolás Recupero
Esa mañana despertó temprano, desayunó ligero y se fue al centro. El año de a poco terminaba. Las cosas estaban mejor. No. Habían empeorado. Sus padres lo sabían, su hermana lo sabía. Él lo sabía. Ya tenía pensado cómo hacerlo. Fue a esa librería que había visto una vez al pasar en taxi (desde entonces quiso entrar) y después de revisar la narrativa inglesa pasó a la norteamericana, encontró un ejemplar del libro que buscaba y lo pagó. Al salir fingió no dar rumbo a sus pasos por el simple y libertario placer de saberse hacedor de sus obras y no otro muñeco de los dioses, esos niños caprichosos con fuego en mano.
Al llegar encontró en la puerta algunas personas, todas muy relajadas –esperable. Charló con el portero un rato, inspeccionó con sutileza el terreno. Se percató del mediodía cuando ya lo abandonaba y decidió comer algo.
El reloj marcaba las cinco cuando dejó el pequeño restaurante (en la otra cuadra: vista perfecta a la puerta desde las mesas de la acera) y se cruzaron. El encuentro fue breve pero intenso; sintió un apetito inimitable, un ansia sexual que ningún orgasmo podría jamás encomiar, la fuerza de un dios que se crea desde el vacío. Gloria: antes fetiche discordante, fruta prohibida e inasible.
El éxtasis no lo había dejado de arrobar cuando se produjo el segundo encuentro. De nada sirven los detalles sobre el intervalo, así como nadie se preocupa por el espacio entre un suspiro y otro.
Era tarde.
Se detuvo a mitad de camino.
Entonces dijo lo que nunca nadie quiso que dijera.
-¡Mr. Lennon!
lunes, 24 de octubre de 2011
Y Pora, un libro para muchos meses
El último libro de Casaña en una presentación video, luego de los éxitos "En alas de la seducción" (click aquí para descarga digital) y "La maestra de la laguna".
lunes, 17 de octubre de 2011
Noticias
Los e-books ya seducen por precio y comodidad
Son un 30% más baratos que los de papel y cada vez más librerías argentinas los ofrecen. Además de los best-sellers, el público académico mueve la demanda. Y se consiguen títulos inéditos en el país. Despegan los libros electrónicosPor Pablo Sigal
Clarín Digital, 14 de Octubre de 2011

Enviar contenido
Es como un déjà vu. Se ofrecen libros a veintipico de pesos y
no están en la mesa de saldos. Son títulos nuevos. Buenos. Ficción, no
ficción, todo. Los más caros, a poco más de sesenta. ¿Pero son pesos o
dólares? No, pesos. OK, a comprar.
Las librerías virtuales
proliferan en la Argentina y ya hay al menos una decena con un stock
razonable. No es la biblioteca de Babel, pero hay una buena cantidad de
títulos para abastecer la incipiente demanda local: la de los que
prefieren bajarse varios textos y tenerlos a mano en cualquier momento y
lugar. Y pagar, en promedio, 30% menos que los libros de papel.
La Boutique del Libro, Librería Santa Fe y Paidós firmaron a mitad de año un contrato con Libranda y Amabook (que agrupan a las principales editoriales en castellano) para distribuir sus e-books. Allí se pueden conseguir ediciones de editorial Siruela a 45 pesos o de Anagrama aún más baratos, algo impensable por mostrador.
Las librerías y editoriales consultadas por Clarín coincidieron en que este año la venta de libros electrónicos ya representa entre el 1 y el 2% de la demanda total. En Europa es el 5% y en Estados Unidos, el 20%. Según la consultora PWC, el mercado argentino del e-book alcanzará el millón de dólares en 2014 .
“Es un formato que recién está comenzando y queda mucho camino por recorrer. Se necesita más oferta de e-readers (aparatos para leer libros electrónicos) y que la cultura del e-book vaya entrando en la gente. Muchos hoy compran el lector, bajan un libro y después se olvidan”, dice Alejandro Pérez Morales, uno de los dueños de la Boutique del Libro.
Sebastián Ansaldi, gerente de márketing de editorial Planeta, cree que “todavía no está claro el modelo de negocios” del e-book. Sí se sabe que el papel seguirá siendo por ahora prioridad de las editoriales, aunque no arriesgan por cuánto tiempo. “Lo más probable es que en el futuro convivan ambos formatos”, agregó Ansaldi.
¿Qué compran los lectores electrónicos? “En otra escala, la demanda de la librería real se reproduce en la virtual. Así, los best sellers de ficción y no ficción encabezan los ránkings de ventas”, asegura Juan Pablo Aisenberg, de Librería Santa Fe.
Pero no todo es tallarines con tuco. Sorprende, en un recorrido veloz por las góndolas virtuales, la cantidad de autores prestigiosos “traducidos” al e-book: Silvina Ocampo, José Saramago, Paul Auster, Marcelo Cohen, Fernando Vallejo, César Aira, Mario Bellatín, Alan Pauls, Mario Levrero, Tomás Eloy Martínez y siguen las firmas.
Se suma otro público, también, que busca textos académicos . Andrés Zaied, gerente de contenidos digitales de Musimundo, explica que “los libros de consulta profesional y los ensayos se venden mucho, además de las novelas rosas”. En esta cadena cuentan con un stock de 30 mil títulos disponibles, de los cuales el 10% son de producción nacional. “Para el que viaja y debe llevarse libros es una opción ideal”, agrega Zaied.
La veta universitaria ya la había percibido Eudeba, al lanzar este año su plataforma de e-books con una política de precios (en relación al papel) aún más agresiva que sus competidores. “Las guías para UBA XXI son uno de los materiales más vendidos”, destaca Gonzalo Alvarez, presidente de la editorial. Desde la librería Paidós, con un catálogo fuerte en psicología y sociología traccionan la oferta.
Otra ventaja: conseguir libros que en la Argentina no están editados en papel. Y que hasta ahora comprarlos por Amazon para que los enviaran implicaba un gasto para pensar dos veces. Sí, saldrán los fundamentalistas del objeto libro a objetar la nueva alternativa, a hablar del ritual que se pierde o de que el iPad y el habano no se llevan. Otros, siempre al día con la última tecnología, se tirarán de cabeza en esta nueva sopa digital.
La Boutique del Libro, Librería Santa Fe y Paidós firmaron a mitad de año un contrato con Libranda y Amabook (que agrupan a las principales editoriales en castellano) para distribuir sus e-books. Allí se pueden conseguir ediciones de editorial Siruela a 45 pesos o de Anagrama aún más baratos, algo impensable por mostrador.
Las librerías y editoriales consultadas por Clarín coincidieron en que este año la venta de libros electrónicos ya representa entre el 1 y el 2% de la demanda total. En Europa es el 5% y en Estados Unidos, el 20%. Según la consultora PWC, el mercado argentino del e-book alcanzará el millón de dólares en 2014 .
“Es un formato que recién está comenzando y queda mucho camino por recorrer. Se necesita más oferta de e-readers (aparatos para leer libros electrónicos) y que la cultura del e-book vaya entrando en la gente. Muchos hoy compran el lector, bajan un libro y después se olvidan”, dice Alejandro Pérez Morales, uno de los dueños de la Boutique del Libro.
Sebastián Ansaldi, gerente de márketing de editorial Planeta, cree que “todavía no está claro el modelo de negocios” del e-book. Sí se sabe que el papel seguirá siendo por ahora prioridad de las editoriales, aunque no arriesgan por cuánto tiempo. “Lo más probable es que en el futuro convivan ambos formatos”, agregó Ansaldi.
¿Qué compran los lectores electrónicos? “En otra escala, la demanda de la librería real se reproduce en la virtual. Así, los best sellers de ficción y no ficción encabezan los ránkings de ventas”, asegura Juan Pablo Aisenberg, de Librería Santa Fe.
Pero no todo es tallarines con tuco. Sorprende, en un recorrido veloz por las góndolas virtuales, la cantidad de autores prestigiosos “traducidos” al e-book: Silvina Ocampo, José Saramago, Paul Auster, Marcelo Cohen, Fernando Vallejo, César Aira, Mario Bellatín, Alan Pauls, Mario Levrero, Tomás Eloy Martínez y siguen las firmas.
Se suma otro público, también, que busca textos académicos . Andrés Zaied, gerente de contenidos digitales de Musimundo, explica que “los libros de consulta profesional y los ensayos se venden mucho, además de las novelas rosas”. En esta cadena cuentan con un stock de 30 mil títulos disponibles, de los cuales el 10% son de producción nacional. “Para el que viaja y debe llevarse libros es una opción ideal”, agrega Zaied.
La veta universitaria ya la había percibido Eudeba, al lanzar este año su plataforma de e-books con una política de precios (en relación al papel) aún más agresiva que sus competidores. “Las guías para UBA XXI son uno de los materiales más vendidos”, destaca Gonzalo Alvarez, presidente de la editorial. Desde la librería Paidós, con un catálogo fuerte en psicología y sociología traccionan la oferta.
Otra ventaja: conseguir libros que en la Argentina no están editados en papel. Y que hasta ahora comprarlos por Amazon para que los enviaran implicaba un gasto para pensar dos veces. Sí, saldrán los fundamentalistas del objeto libro a objetar la nueva alternativa, a hablar del ritual que se pierde o de que el iPad y el habano no se llevan. Otros, siempre al día con la última tecnología, se tirarán de cabeza en esta nueva sopa digital.
viernes, 7 de octubre de 2011
LA GAVIOTA MÁS VELOZ DEL MUNDO
LA GAVIOTA MÁS VELOZ DEL MUNDO
Esta es una historia de una gaviota que se la contó a otra gaviota, que se la contó a otra, a otra y a otra, hasta que llegó hasta mí.
Había un vez una gaviota que no podía volar.
"Volar es lo más gaviota de ser una gaviota", repetía mamá gaviota.
Todos los días mamá gaviota daba clases de vuelo a todos sus hijitos.
Estos son los pasos de la clase de vuelo:
El siguiente es el dibujo de mamá gaviota y sus hijos volando por el cielo (o sea, el paso número 5 de la clase de vuelo).
Pero en este dibujo falta una y es Libertad.
Mientras todas las gaviotas disfrutaban de estar cerca de las nubes, Libertad seguía muy cerca del suelo (o sea, el paso número 3).
Aquí está Libertad corriendo a máxima velocidad, casi a punto de despegar.
Libertad poco a poco, se estaba convirtiendo en una maratonista ¡Qué entrenamiento tenía y qué rápido corría!
Pero, mamá gaviota alentaba a Libertad a volar, a punto de quedar sin aliento de tanto enojarse o lo que es peor, de tanto decepcionarse.
Esto es lo que pensaba mamá gaviota de Libertad:
"Es fiaca, sufre de vértigo, come poco, le falta hierro, le falta voluntad".
Esto es lo que pensaba Libertad de mamá gaviota: " Cómo me gustaría que no esté enojada conmigo..."
Un día apareció el hada madrina de las gaviotas, es más o menos así:
"Libertad, sé que estás en problemas y vine a ofrecerte un deseo", le dijo dulcemente.
Entonces Libertad pensó, pensó y pensó y finalmente dijo: "¡Quiero que a mi mamá le guste como corro!"
Al día siguiente, como todos los días, fueron a la práctica de vuelo, pero ese día mamá gaviota vio a Libertad y emocionada dijo: "¡Qué lindo corre mi hija, cuánta gracia tiene y qué veloz es!"
Esta es una historia de una gaviota que se la contó a otra gaviota, que se la contó a otra, a otra y a otra, hasta que llegó hasta mí.
Había un vez una gaviota que no podía volar.
"Volar es lo más gaviota de ser una gaviota", repetía mamá gaviota.
Todos los días mamá gaviota daba clases de vuelo a todos sus hijitos.
Estos son los pasos de la clase de vuelo:
El siguiente es el dibujo de mamá gaviota y sus hijos volando por el cielo (o sea, el paso número 5 de la clase de vuelo).
Pero en este dibujo falta una y es Libertad.
Mientras todas las gaviotas disfrutaban de estar cerca de las nubes, Libertad seguía muy cerca del suelo (o sea, el paso número 3).
Aquí está Libertad corriendo a máxima velocidad, casi a punto de despegar.
Libertad poco a poco, se estaba convirtiendo en una maratonista ¡Qué entrenamiento tenía y qué rápido corría!
Pero, mamá gaviota alentaba a Libertad a volar, a punto de quedar sin aliento de tanto enojarse o lo que es peor, de tanto decepcionarse.
Esto es lo que pensaba mamá gaviota de Libertad:
"Es fiaca, sufre de vértigo, come poco, le falta hierro, le falta voluntad".
Esto es lo que pensaba Libertad de mamá gaviota: " Cómo me gustaría que no esté enojada conmigo..."
Un día apareció el hada madrina de las gaviotas, es más o menos así:
"Libertad, sé que estás en problemas y vine a ofrecerte un deseo", le dijo dulcemente.
Entonces Libertad pensó, pensó y pensó y finalmente dijo: "¡Quiero que a mi mamá le guste como corro!"
Al día siguiente, como todos los días, fueron a la práctica de vuelo, pero ese día mamá gaviota vio a Libertad y emocionada dijo: "¡Qué lindo corre mi hija, cuánta gracia tiene y qué veloz es!"
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